Y cuando por fin lo vi, ya no estaba, se había esfumado entre las nubes y el tiempo, pero todavía quedaban sus huellas sobre esa carretera. Quizá no sepa a dónde conduzca, quizá no sepa la duración de su trayecto, pero lo que sí que sé es que no pienso quedarme con su recuerdo. Recorreré kilómetros y kilómetros, reiré y lloraré mientras pienso que quizás nunca vuelva a encontrarle, pero cuando llegue, cuando por fin pueda mirarle, le diré con mis ojos que quiero que se quede.
Yo elegí quererlo y elegí acarrear con todas las consecuencias que eso conllevaba. Elegí que él fuera la persona que llenase mis días de sonrisas, elegí que me comiera a besos, elegí nuestro mes del año y nuestro día del mes. Elegí que él fuera mi locura y mi cordura, elegí las idas y venidas, las despedidas con sabor a ausencia, una ausencia de él. Elegí la impotencia y la incertidumbre, elegí el miedo a fallar y los impulsos, elegí las miradas, su mirada, elegí temblar si estaba lejos, elegí temblar aún más cuando le notaba cerca. Elegí hacerme adicta a él, a sus manías y a su manera de hacer las cosas. Elegí conservar intacto cada momento, y dejar huella. Elegí no callarme nada y a la vez elegí entregárselo todo. Elegí ser fuerte y luchar por un solo motivo, el único motivo que me unía a él. Elegí darle todas mis oportunidades, elegí que él fuese mi vida, para siempre. Elegí no poner límites y hablar de nosotros cuando hablaba de mí. Elegí arriesgar.
No tengo prisa, te espero en la distancia, porque sé que me quieres. Miro al cielo y llueve, las gotas me mojan, me siento libre, conectada a algo, algo que nos une, no te alejes demasiado, no tardarás en volver y eso el cielo lo sabe, por eso los árboles se mueven llenos de furia y la luna se esconde. Porque no puedes ir en contra de la naturaleza ¿no lo sabes? ella es más fuerte...
No olvides que sigo luchando por ti, porque no me voy a rendir. Cada día, cada palabra, cada ráfaga de aire que golpea mi frente me recuerda que te tengo. Que aunque ahora no estés cerca pronto volverás, pronto descubrirás que conmigo tu vida está completa y que sin mí no encuentras el camino. Déjate llevar, sigue a tu corazón. No opongas resistencia. Yo soy tu destino.
Julieta
Por el amor que esperamos y queremos vivir como película de Hollywood o novela de Shakespeare
miércoles, 26 de febrero de 2014
lunes, 24 de febrero de 2014
Un día
Un día pasa, pasa que estás de pie en algún lado y te das cuenta de que no quieres ser ninguno de los que están a tu alrededor. No quieres ser el puto pringao al que le has reventado la cara. Ni tampoco tu padre, ni tu hermano, ni nadie de tu puta familia. Ni quieres ser la señora jueza. Ni siquiera quieres ser tú. Solo quieres salir corriendo. Salir a toda hostia del sitio en el que estas.
Julieta
Julieta
jueves, 20 de febrero de 2014
Dicen
Dicen que no hay más ciego que el que no quiere ver, mi problema fue cegarme en solamente verte a ti.
La gente suele poner remedios a todos sus problemas pero tu vivías empeñado en poner problemas a todas mis soluciones aprovechándote, quizá, de que tu eras mi remedio. Empeñado en despertarte tarde porque no querías verme pronto y en hablar poco porque preferías ausentarte mucho.
Y así, hoy recorro a tientas las barandillas oxidadas de mi vida. Aquellas barandillas que un día me atreví a forzar por ti, para que tu luz pudiera encenderme el corazón aunque al final acabaras apagándome el alma.
Y sí, aquí me tienes, con algunos insomnios de más y algunas sonrisas de menos. Pero me mantengo firme y en pie, porque ya me dolían demasiado las rodillas. Espero que en tu nueva vida seas feliz, a mi me costará un poco más encontrar el camino de vuelta a casa ya que esta vez tú no me acompañas y resulta que la llave la perdí entre tus sabanas. La verdad es que no tuve la menor intención de pedírtela, aunque tu no supieras nunca dónde llevarla. Pero tranquilo, ahora estoy cambiando la cerradura, vaya a ser que los recuerdos, o los desvelos, vuelvan a asaltarme otra noche más, esta vez no volveré a dejar que me roben los sueños.
Julieta
(para copiar este texto deberás pedir autorización)
La gente suele poner remedios a todos sus problemas pero tu vivías empeñado en poner problemas a todas mis soluciones aprovechándote, quizá, de que tu eras mi remedio. Empeñado en despertarte tarde porque no querías verme pronto y en hablar poco porque preferías ausentarte mucho.
Y así, hoy recorro a tientas las barandillas oxidadas de mi vida. Aquellas barandillas que un día me atreví a forzar por ti, para que tu luz pudiera encenderme el corazón aunque al final acabaras apagándome el alma.
Y sí, aquí me tienes, con algunos insomnios de más y algunas sonrisas de menos. Pero me mantengo firme y en pie, porque ya me dolían demasiado las rodillas. Espero que en tu nueva vida seas feliz, a mi me costará un poco más encontrar el camino de vuelta a casa ya que esta vez tú no me acompañas y resulta que la llave la perdí entre tus sabanas. La verdad es que no tuve la menor intención de pedírtela, aunque tu no supieras nunca dónde llevarla. Pero tranquilo, ahora estoy cambiando la cerradura, vaya a ser que los recuerdos, o los desvelos, vuelvan a asaltarme otra noche más, esta vez no volveré a dejar que me roben los sueños.
Julieta
(para copiar este texto deberás pedir autorización)
martes, 18 de febrero de 2014
No te rindas
Estos días están siendo un poco raros y confusos, navego en un mar de dudas, de miedos, de contradicciones y de inseguridades, por esa razón en la entrada de hoy quería copiar un poema de Mario Benedetti para todos aquellos que se sientan un poco como yo, para que les de ánimos y para que recuerden que aunque haya días malos, mañana cuando el sol salga, la vida te brinda una nueva oportunidad.
No te rindas, aún estas a tiempo de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo, correr los escombros, y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero,
porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas, quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron,
vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar un canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
Julieta
No te rindas, aún estas a tiempo de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo, correr los escombros, y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero,
porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas, quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron,
vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar un canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
Julieta
sábado, 15 de febrero de 2014
Cómo me cambio de piel
A veces cuando algo sucede, pensamos que no debería haber ocurrido así. Por eso sentimos, cuando nos separamos de un ser querido, cuando sufrimos cualquier derrota, que todo ha terminado. Y no es verdad. Ése es el principio siempre.
Porque la grandeza se alcanza, no cuando todo va bien, sino cuando la vida te pone a prueba, cuando tienes un gran tropiezo, cuando te decepcionan, cuando la tristeza te invade. Porque solamente estando en lo más profundo del valle puede saberse lo magnífico que es estar en la cima de una montaña.
Julieta
Porque la grandeza se alcanza, no cuando todo va bien, sino cuando la vida te pone a prueba, cuando tienes un gran tropiezo, cuando te decepcionan, cuando la tristeza te invade. Porque solamente estando en lo más profundo del valle puede saberse lo magnífico que es estar en la cima de una montaña.
Julieta
viernes, 14 de febrero de 2014
Amor
Hoy es el día de San Valentín, el día de los enamorados.. y por mucho que hoy una parte de mí sienta un enorme vacío aquí os dejo un bonito texto de amor para encender los corazones que sientan que el tiempo, el dolor o el olvido los ha cubierto de escarcha.
Seremos caricias en la piel de otro, y nos darán ataques de risa que durarán toda la eternidad. Veremos atardecer desde otros ojos, o en mitad de cualquier beso, o cogidos a alguien de la mano, porque lo que quiero decir es que el sol puede a veces brillar des de algún cuerpo. Y qué coño importaría recorrer cien mil kilómetros para darme cuenta de que me he olvidado en casa, si me acompañas de vuelta.
La brisa nos zarandeará los esquemas. Respiraré lo que exhale tu boca. Y haremos el amor cuando nos de la gana; en medio de cualquier mirada, o de cualquier excusa que ponga el mundo para jodernos un poco.
No, a ver, la vida es dura, pero vamos a esquivar los golpes. Tú cierra los ojos que yo guío tu supervivencia. Sigue mis manos hasta donde termine tu espalda y empezaremos a ser felices. Y sé que se me da fatal la alegría porque los días de lluvia me gustan demasiado. Siempre me miro en el espejo y veo todos mis insomnios; parece que las ojeras estaban antes que nadie. Pero entonces llegaste tú y ya no quise que la rutina fuese otra.
He dejado de pintarle salidas de emergencia a las alarmas. Tú quédate a dormir otra noche más, y siempre, que te tengo preparada una vida para el desayuno. Prometo una historia feliz, de esas cuyo final escribe el tiempo, y no las personas.
¿Sabes?, en realidad no necesita ser perfecto, sino simplemente real. Creo que ya es hora de no prestarle atención al reloj, y de tener la seguridad de que ninguno de los dos volverá a llegar tarde.
Julieta
Seremos caricias en la piel de otro, y nos darán ataques de risa que durarán toda la eternidad. Veremos atardecer desde otros ojos, o en mitad de cualquier beso, o cogidos a alguien de la mano, porque lo que quiero decir es que el sol puede a veces brillar des de algún cuerpo. Y qué coño importaría recorrer cien mil kilómetros para darme cuenta de que me he olvidado en casa, si me acompañas de vuelta.
La brisa nos zarandeará los esquemas. Respiraré lo que exhale tu boca. Y haremos el amor cuando nos de la gana; en medio de cualquier mirada, o de cualquier excusa que ponga el mundo para jodernos un poco.
No, a ver, la vida es dura, pero vamos a esquivar los golpes. Tú cierra los ojos que yo guío tu supervivencia. Sigue mis manos hasta donde termine tu espalda y empezaremos a ser felices. Y sé que se me da fatal la alegría porque los días de lluvia me gustan demasiado. Siempre me miro en el espejo y veo todos mis insomnios; parece que las ojeras estaban antes que nadie. Pero entonces llegaste tú y ya no quise que la rutina fuese otra.
He dejado de pintarle salidas de emergencia a las alarmas. Tú quédate a dormir otra noche más, y siempre, que te tengo preparada una vida para el desayuno. Prometo una historia feliz, de esas cuyo final escribe el tiempo, y no las personas.
¿Sabes?, en realidad no necesita ser perfecto, sino simplemente real. Creo que ya es hora de no prestarle atención al reloj, y de tener la seguridad de que ninguno de los dos volverá a llegar tarde.
Julieta
martes, 11 de febrero de 2014
El tiempo
Te dicen que el tiempo lo cura todo. Lo que no te dicen es que seguramente tarde demasiado en hacerlo. Como también dicen que la distancia hace el olvido, pero al parecer, nunca estamos lo suficientemente lejos de las personas a las que nos duele recordar.
He venido hasta aquí para deciros que a lo mejor la esperanza es una trampa.Y el amor una excusa. Hace mucho que necesito algo más que todo eso. Necesito no ahogarme tanto por las mañanas, cuando me quemo con el café y pienso "parece que aún sigo viva". Cuando solapo los insomnios y sus razones, y no sé si pierdo la noción del tiempo o me pierde ella a mí. Caminando en círculos, o a lo mejor estoy muy quieta y es el mundo el que sigue girando. No lo sé.
Hacer borrón y cuenta nueva sólo es un concepto, pero cuando llevas escrita más de media vida te cuesta corregir los errores. Las faltas de ortografía se van acumulando y un día ya no puedes moverte sin tropezar con ellas. Sólo podemos seguir. Correr hacia adelante no es una opción si dejamos de disfrutar de las vistas. Y entiendo que nos duela quedarnos bajo estos días de invierno con las manos frías y los labios secos. Esperando algo de nosotros mismos, como si en el fondo no supiésemos que ya no podemos dar más de lo poco que tenemos.
Y se te cruzan las caras y todas esas miradas, por la calle. Los coches pitando y algunas personas sentadas en el banco, viendo atardecer. Es como una sesión de hipnosis, donde vivir se ha limitado a no perder el metro para volver a casa. Y acostarse pronto porque los peores recuerdos se despiertan tarde. Agazapada bajo las sábanas que ya no me protegen de los monstruos, por mucho que intentes rescatar aquella época en la que todo se arreglaba apartando la vista.
¿Podemos hacerlo mejor? Despertarnos mañana y curarnos los días pasados del calendario que fumigaron las razones que teníamos para seguir. ¿Vosotros con qué soñabais cuando erais pequeños? No lo olvidéis nunca, por favor.
Julieta
lunes, 10 de febrero de 2014
Tu obra
-¿Qué? ¿Cómo va tu obra?
+Error... Esa no es la pregunta correcta.
-Ah... ¿no? ¿Entonces cuál es?
+Evidentemente la pregunta adecuada no es cómo va mi obra si no de qué (cojones) va la tuya. ¡No me mires así! Escribimos dos guiones a la vez: yo una comedia romántica, tú te empeñaste en hacer un drama... El resultado es esta sátira en la que has bordado el papel de truhán (¡clap, clap, clap! - aplausos varios); aunque no contaste con una Penélope que no pierde el tiempo con odiseas... Excelente pantomima, inmejorable representación... ¡sí, señor!; una pena que todo haya terminado y ya caiga el telón.
Julieta
+Error... Esa no es la pregunta correcta.
-Ah... ¿no? ¿Entonces cuál es?
+Evidentemente la pregunta adecuada no es cómo va mi obra si no de qué (cojones) va la tuya. ¡No me mires así! Escribimos dos guiones a la vez: yo una comedia romántica, tú te empeñaste en hacer un drama... El resultado es esta sátira en la que has bordado el papel de truhán (¡clap, clap, clap! - aplausos varios); aunque no contaste con una Penélope que no pierde el tiempo con odiseas... Excelente pantomima, inmejorable representación... ¡sí, señor!; una pena que todo haya terminado y ya caiga el telón.
Julieta
viernes, 7 de febrero de 2014
Dime
Pero, dime, cómo íbamos a construir algo juntos si éramos un par de ruinas que se resignaban a reconocer que apenas podían sostenerse en pie. Quizá si te hubiese hablado de mi manía de romper las cosas, te hubieses quedado un poco más, cuando empecé a no saber cómo arreglar lo nuestro.
Si algunas personas llegan tarde porque no salen a tiempo, tú lo hacías porque no querías llegar pronto. Y recuerdo que cada día te despedías un poco más. Ya, seré yo, que nunca supe hablarte de todos esos sentimientos que me callé. Y, ya, será que tampoco supe impedir que te marchases, pero sí desear que no te fueses.
He tenido que tocar fondo para encontrar las fuerzas suficientes para admitir que tú eras el superfície. Tomaba aire de tu boca. Y aquí me tienes, aguantando la respiración, y lo que me dure el oxígeno. Luego a ver en qué otros labios te consigo olvidar. Y cuántos insomnios me va a durar el escozor en los ojos y la cama, o la vida, medio vacía. Es que a veces la intención no lo es todo, corazón; y me recuerdo intentando curar una herida que cada vez nos dolía más a los dos. Una locura.
Nunca se me dieron bien las matemáticas, así que no sabía resolverte los problemas. Pero ojalá hubieses sabido el antojo que tenía de ser la solución. Qué ingenuos nos vuelve la esperanza, ¿verdad?, o qué gilipollas la soledad. Será que tropezar tantas veces con la misma piedra sólo nos sirve para conocer exactamente a dónde nos va a doler. Pero tenemos que seguir adelante, yo qué sé. Aunque se nos de tan bien quedarnos y aunque tardemos media vida en encontrar a alguien a cuyo lado no nos importe morir. La cosa se reduce a eso, supongo.
Julieta
Si algunas personas llegan tarde porque no salen a tiempo, tú lo hacías porque no querías llegar pronto. Y recuerdo que cada día te despedías un poco más. Ya, seré yo, que nunca supe hablarte de todos esos sentimientos que me callé. Y, ya, será que tampoco supe impedir que te marchases, pero sí desear que no te fueses.
He tenido que tocar fondo para encontrar las fuerzas suficientes para admitir que tú eras el superfície. Tomaba aire de tu boca. Y aquí me tienes, aguantando la respiración, y lo que me dure el oxígeno. Luego a ver en qué otros labios te consigo olvidar. Y cuántos insomnios me va a durar el escozor en los ojos y la cama, o la vida, medio vacía. Es que a veces la intención no lo es todo, corazón; y me recuerdo intentando curar una herida que cada vez nos dolía más a los dos. Una locura.
Nunca se me dieron bien las matemáticas, así que no sabía resolverte los problemas. Pero ojalá hubieses sabido el antojo que tenía de ser la solución. Qué ingenuos nos vuelve la esperanza, ¿verdad?, o qué gilipollas la soledad. Será que tropezar tantas veces con la misma piedra sólo nos sirve para conocer exactamente a dónde nos va a doler. Pero tenemos que seguir adelante, yo qué sé. Aunque se nos de tan bien quedarnos y aunque tardemos media vida en encontrar a alguien a cuyo lado no nos importe morir. La cosa se reduce a eso, supongo.
Julieta
jueves, 6 de febrero de 2014
Tengo ganas de ti
Todos hablamos mucho cuando nos cuentan cosas parecidas que les ocurren a otras personas. No sé por qué, pero nunca pensamos que puede sucedernos a nosotros y, en cambio, el día menos pensado... pam! te toca a ti, como si te hubieras traído mala suerte tú sola.
Tienes que arreglar cuentas con tu orgullo y tus ganas de seguir con él... pero que coñazo! Siempre he sido una negada en matemáticas. Y además, en el amor no existen ecuaciones ni operaciones... No existe el contable de los sentimientos o el asesor financiero del amor.
¿Qué ocurre, que hay que pagar un impuesto para ser feliz? Si fuera verdad, lo pagaría a gusto... Lo peor de todo es que le echo de menos... Estoy en el puente, paro el coche y bajo. Me acuerdo de esa noche, esos besos... Veo nuestro candado y me acuerdo de cuando arrojó la llave. Era un promesa Step. ¿Tan difícil era mantenerla?
Julieta
miércoles, 5 de febrero de 2014
El comienzo...
Des de que tengo uso de memoria colecciono frases, diálogos de películas, poesías o textos, me fascina la capacidad con la que a veces una canción, una página de un libro o una escena de una película puede hacerte sentir tan identificada y puede expresar a la perfección aquello que llevas dentro y no habías podido encontrar las palabras adecuadas para confesar.
Ya hace un tiempo empecé a plantearme el hecho de poder compartir todo eso con alguna otra alma que al igual que yo sea una enamorada del amor. Así que a través de esa idea nace Cartas a Julieta (el título tuve que ponerlo como Julietta porque el otro ya estaba cogido), cualquiera que me conoce sabe que soy un poco como ella: revolucionaria, valiente, romántica y sobretodo capaz de luchar contra todo y contra todos por amor, porqué el amor, a mi parecer, es lo que realmente hace que la vida merezca la pena y es el motor de nuestros corazones.
Quiero que este espacio sea mi espacio, el lugar donde poder expresar lo que siento ya sea con mis propias letras como con las de otros, quiero que este sea el sitio donde recurrir cuando todo a veces parece desmoronarse, en definitiva quiero que esto sea mi hogar, porque las letras que se vean reflejadas serán las paredes de mi alma y las canciones compartidas serán los latidos de mi corazón.
Pero querido lector, le propongo un plan, si no es pedir demasiado me gustaría que este también fuera su espacio, el espacio de cualquiera que en este mismo instante, con estas letras que estoy escribiendo, se vea reflejado. Quiero que este espacio también tenga un pedacito de usted, porque de esta manera en algún momento en el que esté confuso, triste o aburrido, podrá recurrir a él para que mis palabras le sirvan de aliento o si incluso se animara a escribir yo estaría dispuesta a leerle.
Sin más, espero que disfrute conmigo del viaje.
Julieta
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