martes, 11 de febrero de 2014

El tiempo


Te dicen que el tiempo lo cura todo. Lo que no te dicen es que seguramente tarde demasiado en hacerlo. Como también dicen que la distancia hace el olvido, pero al parecer, nunca estamos lo suficientemente lejos de las personas a las que nos duele recordar.

He venido hasta aquí para deciros que a lo mejor la esperanza es una trampa.Y el amor una excusa. Hace mucho que necesito algo más que todo eso. Necesito no ahogarme tanto por las mañanas, cuando me quemo con el café y pienso "parece que aún sigo viva". Cuando solapo los insomnios y sus razones, y no sé si pierdo la noción del tiempo o me pierde ella a mí. Caminando en círculos, o a lo mejor estoy muy quieta y es el mundo el que sigue girando. No lo sé.

Hacer borrón y cuenta nueva sólo es un concepto, pero cuando llevas escrita más de media vida te cuesta corregir los errores. Las faltas de ortografía se van acumulando y un día ya no puedes moverte sin tropezar con ellas. Sólo podemos seguir. Correr hacia adelante no es una opción si dejamos de disfrutar de las vistas. Y entiendo que nos duela quedarnos bajo estos días de invierno con las manos frías y los labios secos. Esperando algo de nosotros mismos, como si en el fondo no supiésemos que ya no podemos dar más de lo poco que tenemos.

Y se te cruzan las caras y todas esas miradas, por la calle. Los coches pitando y algunas personas sentadas en el banco, viendo atardecer. Es como una sesión de hipnosis, donde vivir se ha limitado a no perder el metro para volver a casa. Y acostarse pronto porque los peores recuerdos se despiertan tarde. Agazapada bajo las sábanas que ya no me protegen de los monstruos, por mucho que intentes rescatar aquella época en la que todo se arreglaba apartando la vista.

¿Podemos hacerlo mejor? Despertarnos mañana y curarnos los días pasados del calendario que fumigaron las razones que teníamos para seguir. ¿Vosotros con qué soñabais cuando erais pequeños? No lo olvidéis nunca, por favor.

Julieta

1 comentario:

  1. Hay aveces en las que de repente te sorprendes. Y en ti mismo encuentras gestos, maneras, miradas, caricias. Y otros detalles que de alguna forma son de alguien que pasó o está en tu vida.

    Hay aveces en los que sin darnos cuenta nos convertimos en pedacitos pequeños de todos aquellos que nos rodean...

    Hay momentos en que es maravilloso sentirse parte de algo o de alguien...

    Soy feliz sabiendo que has compuesto mi vida, de saber que hoy tu eres parte de mi.

    Hay veces en las que es imposible no contar contigo, sencillamente porque formas parte de mi.


    Muy bonito el blog! Un besazo.

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